Tener un embarazo saludable es una de las mejores maneras de promover un nacimiento saludable. Recibir cuidados prenatales regulares desde el inicio del embarazo mejora las probabilidades de tener un embarazo saludable. Estos cuidados comienzan incluso antes del embarazo, con una visita al médico antes de la concepción.
Cuidados previos a la concepción
Una visita previa a la concepción puede ayudar a que las mujeres tomen medidas para tener un embarazo seguro y saludable antes de quedar embarazadas.
Las mujeres pueden tomar las siguientes medidas antes de embarazarse para promover un embarazo y el nacimiento de un bebé saludables:
- Elaborar un plan para su vida reproductiva.
- Aumentar la ingesta diaria de ácido fólico (una de las vitaminas B), que debe ser de por lo menos 400 microgramos.
- Asegurarse de tener las vacunas al día.
- Controlar la diabetes y otras enfermedades.
- No fumar, beber alcohol o consumir drogas.
- Tener un peso saludable.
- Conocer sus antecedentes familiares y los de su pareja.
- Buscar ayuda para la depresión o la ansiedad.
Cuidados prenatales
Las mujeres que sospechan que podrían estar embarazadas deben marcar una visita con su médico para comenzar a recibir cuidados prenatales. En las visitas prenatales a un proveedor de atención médica se realizan, entre otros, un examen físico, control del peso y entrega de una muestra de orina. Según la etapa del embarazo, también podrían realizársele análisis de sangre y pruebas de imagenología, como una ecografía (ultrasonido). En estas visitas también se habla sobre la salud de la madre, la salud del bebé y se hacen preguntas sobre el embarazo.
Los cuidados previos a la concepción y los cuidados prenatales pueden ayudar a prevenir las complicaciones y permiten informar a las mujeres sobre medidas importantes que pueden tomar para proteger a sus bebés y garantizar un embarazo saludable. Con cuidados prenatales regulares, las mujeres pueden:
- Reducir el riesgo de complicaciones del embarazo. Seguir una dieta segura y saludable; hacer ejercicio regular, según las recomendaciones del médico; y evitar la exposición a sustancias potencialmente dañinas como el plomo y la radiación puede ayudar a reducir el riesgo de problemas durante el embarazo y garantizar la buena salud y el correcto desarrollo del bebé. Controlar las enfermedades existentes, como la presión arterial alta y la diabetes, es importante para evitar complicaciones graves del embarazo, como la preeclampsia.
- Reducir el riesgo de complicaciones del bebé. Se ha demostrado que el consumo de alcohol y tabaco durante el embarazo aumenta el riesgo de tener el síndrome de muerte súbita del lactante (SIDS por sus siglas en inglés). El consumo de alcohol también aumenta el riesgo de desarrollar trastornos del espectro alcohólico fetal, que pueden causar diversos problemas como rasgos faciales anormales, cabeza pequeña, mala coordinación, mala memoria, discapacidades intelectuales y problemas con el corazón, los riñones o los huesos. Según un estudio reciente apoyado por los NIH, pueden presentarse estos y otros problemas a largo plazo incluso con una exposición leve al alcohol en la etapa prenatal.
Además, tomar 400 microgramos de ácido fólico por día reduce el riesgo de tener defectos del tubo neural en un 70%.4 La mayoría de las vitaminas prenatales contiene los 400 microgramos de ácido fólico recomendados, así como otras vitaminas que necesitan la mujer embarazada y el feto en desarrollo.1,5 El ácido fólico se ha agregado a alimentos como los cereales, los panes, la pasta y otros productos a base de granos. Si bien una forma relacionada (llamada folato) está presente en el jugo de naranja y las verduras de hojas verdes (como la col rizada y la espinaca), el folato no se absorbe tan bien como el ácido fólico.
- Ayudar a garantizar que los medicamentos que toman las mujeres sean seguros. Determinados medicamentos, como algunos tratamientos para el acné y los suplementos alimenticios y herbales, no son seguros durante el embarazo.